El estudio estima que cada año las visitas al médico como consecuencia de las alergias a alimentos cuestan US $118 millones.
De acuerdo con el U.S. Centers for Disease Control and Prevention, entre1997 y 2007 en Estados Unidos las alergias a alimentos en la población infantil han crecido en un 18%.
Hoy en día el 4% de los estadounidenses padecen una respuesta inmune exagerada a ciertos alimentos.
La gran mayoría de las alergias alimentarias son a la leche, a los huevos, a los cacahuetes, a las nueces, al pescado, a los mariscos, a la soja o al trigo.
Mediante el cruce de la información de distintas bases de datos los investigadores establecieron el coste de la atención de urgencias, las hospitalizaciones y las visitas al consultorio del médico como consecuencia de las reacciones alérgicas.
Tras establecer el coste que tienen todas estas acciones a nivel nacional, los investigadores publicaron los resultados de su estudio en el Journal of Allergy and Clinical Immunology.
Las visitas a la sala de emergencias tienen un coste de US $45 millones, que representan el 20% de los gastos médicos totales.
Por otro lado, las visitas al médico representan el 52% de los gastos médicos.
Las alergias alimentarias pueden desencadenar la anafilaxis, una reacción grave que puede causar dificultad para respirar, problemas del corazón o la muerte y que requiere atención inmediata.
Los costes indirectos de las alergias alimentarias como la falta al trabajo para llevar a un niño enfermo al médico tiene un coste anual que oscila entre los US $115 millones y los US $203 millones.
El estudio no incluye el cálculo de gastos relacionados con el mantenimiento de dietas especiales o con los arreglos necesarios para realizar viajes particulares o para la inscripción en una nueva escuela.