¿Es posible contar con las propiedades del té verde sin que se degrade en el tiempo ni enturbie las bebidas? Sí. Gracias a técnicas que permiten encapsular el compuesto epigalocatequin galato (EGCG) del té verde en proteínas de suero de leche.
Esta proteína modificada termalmente puede nanoencapsular el EGCG y producir partículas más pequeñas de 50 nanómetros que tendrían una mayor transparencia y que podrían añadirse a las bebidas claras.
El estudio
Según el profesor Yoav Livney del The Technion perteneciente al Israel Institute of Technology, éste es el primer estudio en el que se presentan informes de nanoencapsulación del EGCG para su aplicación en alimentos.
Livney añadió que la nanotecnología propuesta en su estudio permitirá la adición de EGCG al agua mineral, al té embotellado, a bebidas gaseosas, a refrescos de frutas y a productos lácteos.
Esta nanotecnología será de especial utilidad en aquellas bebidas claras en las que el tamaño de las partículas sirve para proteger el EGCG sin causar turbiedad y manteniendo las propiedades sensoriales del producto.
El té verde contiene entre 30% y 40% de polifenoles extraíbles del agua que se encuentran en su mayoría en las hojas de té.
Este estudio amplía la frontera del uso de polifenoles del té, que gracias a estar tecnología ahora pueden estar presentes en otras bebidas o alimentos y conservar sus características funcionales.
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