Hace poco varios cargamentos de espinacas frescas desaparecieron de las tiendas de comestibles porque la FDA recogió todas las espinacas contaminadas con E.Coli.
Usando el código de barras en una bolsa de espinacas contaminadas los investigadores rastrearon su origen: Salinas Valley en California.
Las espinacas contaminadas se retiraron de las tiendas de comestibles y de las plantas de distribución y de transformación para luego ser destruidas, generando pérdidas de US $74 millones para el sector de la producción de espinacas.
El seguimiento de las hojas contaminadas por parte del productor habría sido mucho más rápido si las bolsas de espinacas y los contenedores hubieran llevado etiquetas de identificación por radio frecuencia (RFID).
Las etiquetas de identificación por radio frecuencia pueden contener una cantidad de datos considerablemente mayor que los códigos de barras y son más fáciles de leer porque no requieren una conexión a un lector de código de barras.
La tecnología RFID todavía tiene que bajar de precio para ser eficaz en la búsqueda de alimentos contaminados porque actualmente los chips de silicio para identificación por radiofrecuencia son muy caros.
Varias empresas como PolyIC, OrganicID o Somark Innovations están desarrollando productos alternativos sin silicio para utilizar la tecnología de identificación por radiofrecuencia en la industria alimentaria.
La industria alimentaria ya ha hecho algunos experimentos con la tecnología RFID, como ya lo hizo Wal-Mart Stores en su momento.
Atlantic Beef Products está probando nuevos métodos de rastreo y ha utilizado tecnología RFID para grabar datos con respecto a las reses y a los cortes de carne con el propósito de hacerles un seguimiento a medida que éstos viajan a través de las plantas de procesamiento y de la cadena de distribución.
Los artículos etiquetados con RFID tienen el potencial de mejorar la seguridad alimentaria y de reducir los costes en la cadena de producción mediante la mejora de la gestión de existencias, la ampliación de los controles de robo y la aceleración del proceso de pago en punto de venta.
La industria alimentaria sigue basándose en un sistema de código de barras que debido a las limitaciones de lectura y almacenamiento de datos proporciona muy poca información sobre la procedencia de los alimentos.
La tecnología RFID ha estado en el centro de la agenda del Food Industry Congress, al cual suelen asistir todos los grandes fabricantes de alimentos y en el que la industria y los funcionarios gubernamentales estuvieron discutiendo la posibilidad de marcar las cajas de vegetales con etiquetas de identificación por radiofrecuencia para evitar que el episodio de la retirada de espinacas se repita.
Las etiquetas de identificación por radiofrecuencia podrían rastrear la historia de cada ingrediente en un paquete de alimentos y los lectores de RFID podrían escanear las etiquetas de forma rápida, poniendo mucho más rápidamente los datos en manos de los investigadores.
¿Adoptará masivamente la industria alimentaria las etiquetas de identificación por radiofrecuencia?
- Sección: Tecnologia, Importación
- Etiquetas: RFID



















