El adolescente estadounidense promedio consume cerca de 300 calorías diarias en las bebidas azucaradas que bebe, lo cual puede provocarle obesidad y muchos otros problemas de salud.
Bleich afirma que muchos consumidores subestiman el número de calorías que contiene una lata de refresco y que a menudo los adolescentes no se dan cuenta de lo peligroso que es el exceso de éstas.
Avisos para disuadir
El estudio utilizó tres anuncios para tratar de disuadir a los adolescentes de comprar bebidas azucaradas en una tienda: el primero anuncio señalaba que una botella de refresco normalmente contiene 250 calorías; el segundo aviso decía que el refresco contiene alrededor del 10% de las calorías recomendadas para el consumo diario de un adolescente promedio; y el tercer letrero afirmaba que un adolescente tendría que correr durante 50 minutos para quemar las calorías del refresco.
Bleich y su equipo se encontraron con que los tres avisos de redujeron en un 40% la probabilidad de que los adolescentes compren una bebida endulzada con azúcar.
El tercer aviso redujo al 50% la probabilidad de compra de bebidas azucaradas por parte de los adolescentes.
La FDA lucha contra las calorías
A partir de el año en curso la Food and Drug Administration (FDA) les exigirá a las cadenas de restaurantes y a los puntos de venta de comida que tengan más de 20 locales que pongan en sus menús el contenido calórico de sus platos.
La FDA también exigirá que las máquinas dispensadoras de refrescos indiquen cuántas calorías tienen éstos.
En ambos casos la información deberá publicarse de manera clara y visible.
- Sección: Ingredientes
- Etiquetas: Calorías, Estudio científico, The American Journal of Public Health






















