En estudios previos, se ha dicho que la fructosa es un factor relacionado con la hipertensión, pero los investigadores han notado que no se ha estudiado lo suficiente y no han podido determinar qué sucede primero, o el gusto por las bebidas dulces.
En este último estudio, los investigadores tomaron datos de tres grandes estudios anteriores. En uno de ellos se tomó una muestra de 223,891 trabajadores, hombres y mujeres, del sector salud cuya dieta y salud se siguieron por periodos de entre 16 a 38 años.
Ninguna de las personas que participaron en esta prueba habían sido diagnosticados con hipertensión al comienzo del estudio.
Con el tiempo, aquellos que tomaban al menos una bebida dulce al día tenían un 13% de riesgo de desarrollar hipertensión en relación a aquellos que habían bebido una bebida dulce una vez al mes o menos.
Lo que muestran los estudios
Igualmente, las personas que bebieron al menos una bebida con endulzante artificial al día incrementaron en un 14% el riesgo de desarrollar hipertensión en relación a aquellos que no habían tomado ninguna.
Para poder analizar si la fructosa era responsable, los investigadores también estudiaron a las personas que ingerían altos niveles de fructosa en su dieta desde otras fuentes, como las frutas.
Entre aquellos que consumían el 15% de sus calorías de fuentes de fructosa diferentes a las bebidas, el riesgo de desarrollar hipertensión era bien menor, o igual que el de las personas que ingerían muy bajos niveles de fructosa.
Además, las bebidas carbonatadas se asocian fuertemente al riesgo de sufrir de hipertensión. Esto puede explicarse debido a los grandes tamaños en que suelen servirse los refrescos carbonatados, o también por otro ingrediente desconocido que es común a este tipo de bebidas, dijeron los investigadores, por ello es necesario hacer más estudios al respecto.
- Sección: Ingredientes
- Etiquetas: fructosa, hipertensión, Refrescos carbonatados, Bebidas dulces






















