En su estudio Peacock trabajó con una muestra de 403 australianos de entre 18 y 35 años.Peacock y sus colegas recolectaron datos en todo el país a través de una encuesta en línea.
Todos los participantes de este estudio habían consumido tanto bebidas energéticas con alcohol como alcohol solo durante los últimos seis meses.
Una mezcla con efectos adversos
En sus primeras investigaciones Peacock encontró que la mezcla de bebidas energéticas con alcohol está asociada con palpitaciones del corazón, dificultades para dormir, agitación y temblores.
Entre los otros hallazgos del estudio de Peacock se encuentran la alta probabilidad de irritabilidad y tensión, la sobreestimulación y la aparición de episodios de agitación y choque cuando las personas experimentan una estimulación que es sucedida por un bajón fuerte y repentino de energía.
Los resultados de este estudio serán publicados en la revista Alcoholism: Clinical and Experimental Research.
Mayor tendencia a sufrir del corazón
Los resultados de la encuesta demuestran que los consumidores son seis veces más proclives a tener palpitaciones del corazón cuando beben bebidas energéticas con alcohol en comparación con las ocasiones en las que sólo consumen alcohol.
En el caso de las dificultades para dormir la tendencia a padecerlas es cuatro veces mayor si se consumen bebidas energéticas con alcohol frente a cuando se bebe solamente alcohol.
Las bebidas energéticas parecen contrarrestar algunos de los efectos sedantes del alcohol como la dificultad para hablar y caminar, los problemas de visión y las náuseas.
En términos psicológicos la mezcla de bebidas energéticas con alcohol tiene probabilidades significativamente mayores de producir nervios e irritabilidad así como menores opciones de que las personas se sientan sociables y alegres.
La probabilidad de sentirse desinhibido es menor cuando se mezclan bebidas energéticas con alcohol que cuando se consume alcohol solamente.
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