La investigación destaca que además de incrementar el riesgo de contraer ciertas enfermedades, el consumo excesivo de carne puede producir importantes daños ambientales.
Los vegetales son la solución
El profesor Matthias Zessner de la Vienna University of Technology afirmó que una dieta con un bajo consumo de carne y rica en vegetales cuenta con importantes ventajas ecológicas que son superiores a las del consumo de alimentos orgánicos.
Tras calcular que en Austria se necesitan 3.600 metros cuadrados de suelo para alimentar a una persona promedio, Zessner y su equipo proyectaron cómo cambiaría esta situación si la gente modificara sus hábitos alimenticios y consumiera más frutas y verduras.
Según Zessner, un cambio de este tipo reduciría las tasas de cáncer, el número de enfermedades cardiovasculares y el área de suelo necesaria para alimentar a una persona.
Con la adopción de este cambio en los hábitos alimenticios se reduciría el consumo de energía en la producción de alimentos y en este proceso se utilizaría una cantidad mucho menor de fertilizantes.
Zessner destacó que el impacto ambiental del consumo de alimentos orgánicos es significativamente menor.
Aunque el cultivo de alimentos orgánicos necesita menos fertilizantes, los volúmenes más bajos de producción hacen que sea necesario utilizar extensiones más grandes de tierra para alimentar a una persona promedio.
- Sección: Ingredientes
- Etiquetas: Estudio científico, Vienna University of Technology




















