Dyerberg Jorn confirma que los ácidos grasos Omega-3 en forma de triglicéridos reesterificados pueden ser los más biodisponibles.
En el informe de Dyerberg, la biodisponibilidad de los omega-3 en los triglicéridos reesterificados fue 50% mayor que la del omega-3 en forma de ácidos grasos libres o ésteres de etilo, de acuerdo con los nuevos hallazgos publicados en prostaglandinas, leucotrienos y ácidos grasos esenciales.
Según los investigadores de la Universidad de Copenhague y el hospital de Aalborg, estos resultados demuestran que la biodisponibilidad puede variar entre las preparaciones concentradas de aceite de pescado comúnmente usadas.
Los triglicéridos reesterificados tienen una biodisponibilidad superior, mientras que los ésteres de etilo puede tener una menor biodisponibilidad. Los ácidos grasos libres tienen una biodisponibilidad media, que no es diferente de la de los triglicéridos naturales de aceite de pescado.
Los beneficios para la salud del corazón cuando se consume pescado graso, con contenido de ácidos grasos omega-3 se dieron a conocer por primera vez en la década de 1970 por el Dr. Dyerberg en las publicaciones The Lancet y The American Journal of Clinical Nutrition.
Hasta la fecha, los ácidos grasos poliinsaturados (PUFAs) han sido vinculados a mejoras en los niveles de lípidos en la sangre, una menor tendencia a la trombosis, y la mejora en la presión arterial, la frecuencia cardiaca y la función vascular.
Más allá de la salud del corazón, los ácidos grasos omega-3, especialmente el EPA (ácido eicosapentaenoico) y DHA (ácido docosahexaenoico), han sido vinculados con una amplia gama de beneficios para la salud, incluida la reducción del riesgo de ciertos tipos de cáncer, el buen desarrollo del bebé durante el embarazo, la salud de las articulaciones, y las mejoras en el comportamiento y el estado de ánimo.
A pesar de estos beneficios todavía hay problemas para garantizar la ingesta de suficientes ácidos grasos omega-3 a partir del pescado graso. Esto ha llevado a que esté disponible una verdadera flota de concentrados ricos en ácidos grasos omega-3 en el mercado.
Las proyecciones de Frost & Sullivan fijan un crecimiento anual del mercado de los ácidos grasos omega-3 en un impresionante 24%, y el mercado se estima en un valor de US$1600 millones en 2014.
Hay varias formas de concentrados de ácidos grasos omega-3 disponibles en el mercado, entre los cuales hay ácidos grasos libres (AGL), ésteres de etilo (EA) o en forma de triglicéridos reesterificados (RTG). Este último término hace referencia a los productos elaborados con aceite de pescado.
Los investigadores explican que en este aceite de pescado el contenido de TG es aproximadamente de un 30% el cual se transfiere a los ésteres de etilo y luego es destilado molecularmente para eliminar la cadena corta y los ácidos grasos saturados, acción que aumenta los contenidos de EPA y DHA en un 60%.
Según el Dr. Dyerberg y sus compañeros de trabajo, todavía quedan preguntas en cuanto a la biodisponibilidad real de EPA y DHA de las diferentes formulaciones de omega-3, por lo que se propusieron determinar la disponibilidad de cinco de los suplementos de aceite en el aceite del cuerpo del pescado, aceite de hígado de bacalao, EE, FFA y RTG. El estudio ciego, controlado con placebo contó con la participación de 72 personas con edades comprendidas entre los 21 y los 56 años.
Los participantes recibieron un suplemento diario de una forma de omega-3 (dosis diarias de EPA más DHA entre 3.1 y 3.6g) durante dos semanas.
Al final de la intervención los investigadores informan que la biodisponibilidad relativa media de EPA más DHA en el EE fue del 73%, 91% en los ácidos grasos libres y 124% en el RTG. Ajustados para la dosificación, los resultados fueron 76%, 86% y 134%, respectivamente.
Curiosamente, el equipo de investigación halló un índice aún mayor de biodisponibilidad (124%) del RTG que de los TG naturales (aceite de pescado y aceite de hígado de bacalao), aunque cabe destacar que esta diferencia sólo fue significativa en comparación con el aceite de hígado de bacalao. Una posible explicación para este hallazgo podría ser que, además de los TG, los RTG también contienen diglicéridos y monoglicéridos.
Sin embargo, se hizo hincapié en que estas conclusiones se basan en un estudio relativamente a corto plazo (dos semanas) en una dosis fija diaria de omega-3 de aproximadamente 3,5 g, lo cual no puede ser ignorado, aunque parece poco probable que un período diferente de ingesta, o una dosis diferente puedan haber conducido a resultados diferentes.
- Sección: Ingredientes
- Tópico: Innovacion
- Etiquetas: Investigación, omega 3, Pescados grasos, Aceite de hígado de bacalao, salud cardiovascular.





















