Aparte de la tragedia que representa la muerte en el lugar de trabajo, este accidente pone de relieve la desconexión entre algunos periodistas y la industria alimentaria. Puede que representen una minoría, pero lo cierto es que generan opinión y tergiversan la realidad de un sector vital para la sociedad. Tal vez su desconocimiento venga de no conocer de primera mano el trabajo en ambientes industriales o de sus prejuicios frente a la industria.
Aparte de la tragedia que representa la muerte en el lugar de trabajo, este accidente pone de relieve la desconexión entre algunos periodistas y la industria alimentaria. Puede que representen una minoría, pero lo cierto es que generan opinión y tergiversan la realidad de un sector vital para la sociedad. Tal vez su desconocimiento venga de no conocer de primera mano el trabajo en ambientes industriales o de sus prejuicios frente a la industria.
El Daily Mail tituló la noticia: Muerto por el chocolate: Un trabajador encuentra un pegajoso final después de caer en una tina de cacao caliente.
Otro titular, hacía referencia a un personaje de Charlie y la fábrica de chocolate Road Dahl: Un Augustus Gloop de la vida real fallece en accidente en fábrica de chocolate. La noticia venía ilustrada con un fotograma de la película.
En Estados Unidos, el prestigioso blog BoinBoing también hizo referencia a la obra de Dahl pero para compararar a los trabajadores de la fábrica con los Oompah-loompahs.
Tanto los textos como todos los comentarios realizados en estos medios eran de un gusto muy discutible. ¿Qué hay de gracioso en esta trágica situación? ¿Tal vez la referencia a una pelicula de culto? ¿Lo habrían hecho si el accidente hubiese ocurrido en otro tipo de industria sin referencia cinematográfica?
En lugar de juegos de palabras inútiles y de lugares comunes los periodistas habrian de haber puesto en contexto la noticia y haber destacado que la industria alimentaria es una de las industrias más seguras en cuanto a siniestralidad laboral, con menos del 1% del total de accidentes fatales, 49 muertes en 2007, 29 de las cuales fueron accidentes de tránsito durante la distribución en la cadena logística y sólo 12 ocurrieron en las plantras de producción. Sin duda una sola muerte ya es demasiado, pero en la industria trabajamos para que no se produzca una sola muerte.
Por eso es muy importante que hasta que no se conozcan los resultados de la investigación iniciada por la OSHA (Occupational Safety and Health Administration) los pertiodistas no hagan aseveraciones temerarias que pongan en duda la seriedad, el compromiso y la responsabilidad de un sector tan importante para la sociedad como lo es la industria alimentaria.
La seguridad industrial es una de las prioridades del sector y no se puede poner en duda solo por este caso. Un caso que tiene que ser investigado a fondo, sobre todo porque de él se puede aprender mucho, ya que la victima era un joven trabajador temporal, con tan solo dos semanas en fábrica.
Dada la situación económica actual, la temporalidad en los puestos de trabajo es un punto crítico a tener en cuenta en los planes de seguridad industrial y en las acciones de formación. Hay que garantizar que las rigurosas normas de seguridad se ponen en práctica. Y que son comprendidas y respetadas por todos, especialmente por los trabajadores a tiempo parcial.
Más allá de Estados Unidos
En Europa hay una constante preocupación respecto a la siniestralidad laboral. A pesar de que también los índices de accidentes fatales son muy bajos en la industria alimentaria.
En Gran Bretaña donde el promedio de muertes en la última década alcanza 3 muertos por año,en el primer trimestre de 2009 han ocurrido 3 accidentes fatales, lo que ha encendido las alarmas del sector y del ente Health and Safety Executive -HSE-, y lo que es más importante, ya se han incrementado las acciones para prevenir más accidentes.
En España, uno de los países de Europa con mayor sinistralidad laboral, en especial en la industria de la construcción, un accidente en una panificadora, que le costo perder el brazo a un trabajador, saltó a las primeras páginas de los periodicos porque el dueño de la planta se deshizo del brazo en un contenedor de basura después de haber dejado a dos calles del hospital al trabajador, en un intento por eludir responsabilidades, ya que el trabajador no tenía contrato legal.
El tratamiento en la prensa de este suceso fue lamentable. No hubo conmiseración con el trabajador, el cual fue expuesto a preguntas morbosas mientras las cámaras se concentraban en su muñón. Mientras, como en el caso de la fábrica de New Jersey la prensa se concentró en la lapidación mediatica del empresario antes de cualquier investigación por parte de los organismos judiciales.
Los profesionales del sector
Una de las razones de ser de Bottlingworld es darle voz a los profesionales del sector. Estos casos ilustran cómo la gran prensa está más interesada en la audiencia a toda costa, dejando de lado muchas veces su deber de informar de forma ponderada y responsable.
La imágen de la industria alimentaria e incluso la autoestima de los profesionales que en ella trabajamos se ve seriamente afectada por este tipo de periodismo sensacionalista. Sin embargo gracias a esta industria y a los que en ella laboramos se alimenta el mundo y eso es un motivo de orgullo que pocos porfesionales de otras industrias pueden llegar a sentir.
- Sección: Maquinaria


















