Afortunadamente no estamos en el Reino Unido, donde el recurso de el falso reportaje noticioso en directo habría puesto a las autoridades regulatorias de publicidad en alerta.
A pesar de que las diferentes piezas han sido diseñadas para emitirse en las pausas publictarias de los noticieros, para el televidente no será difícil distinguir que se trata de un spot publicitario, entre otras porque aunque el límite entre publicidad, ficción y realidad cada día es más difuso el espectador lo decodifica más pronto que tarde.
Aunque eso sí, hay quienes tienen el ojo tan entrenado que son capaces de distinguir entre un chroma y un directo.



















