Eso es la cerveza Guinness, y ese es el gran acierto de este anuncio, que juega a hacer de una panda de modernos un rebaño de ovejas que un perro pastor, comandado por su dueño, es capaz de controlar hasta llevar al redil -que es un pub donde sirven Guinness- evitando descarríos varios.
El spot reproduce, con humor e ingenio, el clásico concurso de perros pastores con un cambio sustancial: el rebaño es de yeyés, no de ovejas. Un símil tan poco elaborado como acertado y divertido. Una buena forma de celebrar el Día de San Patricio.



















