El que cría fama luego nadie le cree, pasa a ser calificado por cualquier acción que realice. No hay perdón. Solo un comportamiento que le marcará de por vida.
La cerveza busca llegar a sus mayores consumidores criticándolos. Poniendo en evidencia sus escapadas, fugas y mentiras.
La cerveza acata la mano que la toma.
Un anuncio que deja a los mero machos muy mal parados y a sus mujeres en una situación poco deseable.


















