El estudio analiza las marcas más prestigiosas para el consumidor español, a partir de la relación que se establece entre el comprador y el producto.
Se han valorado en el estudio indicadores tales como:
- Satisfacción que les proporcionan
- Fidelidad entre comprador y producto
- Vínculo afectivo
- Confianza que le trasmite
- Nivel de identificación.
En concreto, las marcas de alimentación y bebidas son las mejor apreciadas en el mercado de gran consumo, gracias al fuerte vínculo afectivo que las une con el comprador, mientras que otro tipo de bienes, como perfumes, productos de higiene o de bebé, consiguen fidelizarle.
Antonio Seijo, director del estudio y profesor del departamento de Marketing de Esade, destaca que "a pesar de la crisis, los consumidores siguen siendo exigentes con los productos que meten regularmente en el carro de la compra ya que sólo primeras marcas encabezan los rankings en indicadores clave como calidad, confianza, diferenciación o satisfacción".
El estudio concluye que, para que un producto funcione, debe tener personalidad propia, primar la calidad y la seguridad, cuidar la relación calidad-precio, crear un vínculo afectivo con el cliente y ser socialmente responsable





















