La investigación incluye nuevos datos suministrados por el Centro para la Medicina Basada en la Evidencia de Oxford que destapan la carencia de estudios científicos rigurosos: “Es prácticamente imposible para los ciudadanos tomar decisiones informadas sobre los riesgos y los beneficios de los productos deportivos anunciados”, explican los autores de la investigación publicada en la revista BMJ Open.
“Por ahora, las evidencias que tenemos nos conducen a una solución asequible, basada en el sentido común: comer una dieta equilibrada, beber agua, encontrar unas zapatillas cómodas y salir a hacer ejercicio con regularidad”, concluyen los científicos.
La investigación y el efecto placebo
Los científicos analizaron 431 eslogans de estas afirmaciones "milagrosas" encontradas en los anuncios de 104 productos diferentes de bebidas isotónicas, batidos de proteína y zapatillas deportivas.
Si los propios anuncios no remitían a evidencias científicas, los investigadores solicitaban más información a las empresas.
El 97,3% de los estudios de todas las empresas que pudieron analizar eran inaceptables por algún motivo. Muchos de ellos ni siquiera eran ensayos a ciegas, en los que el consumidor no sabe qué bebida está tomando para evitar el efecto placebo.
El dictamen radical de los científicos críticos
El experto en nutrición Mike Lean, de la Universidad de Glasgow, describe en un comunicado los batidos de proteína como “una forma más bien cara de conseguir un poco de leche”.
El profesor Tim Noakes, de la Universidad de Ciudad del Cabo (Suráfrica), asegura que las bebidas deportivas, una bomba de azúcar, pueden ser útiles para atletas de élite, pero no para personas simplemente aficionadas al ejercicio. “Si evitaran las bebidas isotónicas estarían más delgadas y correrían más rápido”, afirma Noakes.
Científicos pagados por las empresas interesadas
En un artículo complementario, la jefa de investigación del British Medical Journal, Deborah Cohen, señala la manipulación que existe en muchas publicaciones deportivas al asegurar que muchos estudios científicos "falsos" son financiados por Gatorade, Powerade y Lucozade, realizados por científicos muchas veces a sueldo de estas empresas y publicados en revistas también financiadas en ocasiones por las mismas compañías.
Por ejemplo la revista Medicine and Science in Sports and Exercise, del Colegio de Medicina Deportiva de EEUU está financiada desde hace años por Gatorade y Powerade.
Otras revistas, como el British Journal of Sports Medicine (del mismo grupo que publica hoy la macroinvestigación), Nutrition, European Journal of Applied Physiology y el Journal of Sports Sciences tienen en su consejo editorial a científicos pagados por PepsiCo, Coca-Cola o GlaxoSmithKline.
"Mensajes engañosos se filtran todos los días a manos de científicos patrocinados por las empresas, que a su vez asesoran a los organismos deportivos de alto nivel”, explica Cohen. “Por ejemplo, el miedo a los peligros de la deshidratación se ha convertido en el evangelio y ahora influye en lo que bebemos cuando hacemos ejercicio. Es un triunfo del marketing sobre la ciencia”, resume.
Las aprobaciones de la EFSA
La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha dado el visto bueno a dos afirmaciones de las empresas de bebidas isotónicas: que hidratan mejor que el agua y que ayudan a mantener el rendimiento de los atletas en ejercicios que requieren resistencia física.
Esto “no se aplica a la persona común y corriente que va al gimnasio o a los niños que juegan al fútbol una hora a la semana”, ha matizado a la BBC Albert Flynn, el presidente del Panel de productos dietéticos, nutrición y alergias de la EFSA.




















