La idea es brillante, la realización también y el vídeo que han creado para comunicar el proyecto es una delicia. Vender el valor de amistad a estas alturas de siglo y de saturación publicitaria no es nada fácil, pero los creativos de Guaraná Antarctica han sido capaces de hacerlo de un modo novedoso: incorporando una aplicación tecnológica, el humor y el desamor.
Una brillante iniciativa que merece nuestro aplauso entusiasta. Porque se trataba de buscar una nueva forma de contar la misma historia de siempre; y lo han conseguido.




















