El olor, ese olor que nos ha atraído a todos alguna vez al interior de un restaurante McDonald's es el protagonista de este spot que juega con el concepto del poder embaucador del aroma (una de las claves del éxito de McDonald's, de los coches nuevos y de los flechazos amorosos, incluso entre seres humanos) y nos traslada a un viaje épico que va desde Nueva York a Escocia, donde un gaitero queda seducido por el penetrante olor a patatas fritas que ha cruzado el mundo para hacerle pensar en un cambio de menú.
Humor publicitario basado en uno de los puntos fuertes del producto: una excelente idea basada en un concepto ganador, intangible (el aroma) pero clave en el éxito. Así sí.
We're lovin'it!





















