El último anuncio de esta campaña en España, inspirada en un original pensado para Brasil, juega tan mal con el concepto que acaba limitando el encanto de la Pepsi alternativa a un burdo juego machista con la aparición de dos invitadas estelares de la natación sincronizada brasileña que, por si el despropósito anterior fuera poco, nos dan TAN igual (nosotros tenemos a Gemma Mengual).
Un anuncio de Pepsi, ¿puede ser más machista? ¿Puede ser más simplón? ¿Puede ser menos joven? ¿Puede ser más excluyente? ¿Puede parecer un homenaje al recién difunto Quique Camoiras? Puede ser. Eso nos tememos. Lo es.



















