Coca-Cola señaló en un escueto comunicado que ha tomado la decisión debido a la "significativa alteración" de las condiciones del contrato.
El patrocinador pagaba al jugador unos US$ 750.000 por año (1,5 millones de reales), y el contrato fue firmado en noviembre de 2011 y duraba hasta el Mundial de 2014, según cifras citadas por varios medios locales.
El incidente de las latas de Pepsi sumado al deterioro de la imagen del futbolista ha influido en la decisión por parte de Coca-cola para rescindir el contrato. «El hecho de que el jugador haya aparecido con una lata de Pepsi fue la gota que colmó el vaso para Coca-Cola, pero ciertamente no fue el único motivo de la rescisión», dijo el jefe del departamento de marketing de la empresa, Marcelo Pontes.
Otro factor que incidió en la decisión de romper el contrato, agregó Pontes, fue que el jugador «no despuntó como crack y su nombre aparece más asociado a noticias negativas».«El patrocinio se volvió embarazoso», subrayó el ejecutivo.
La imagen de Ronaldinho Gaúcho comenzó a deteriorarse poco después de su regreso a Brasil, a comienzos de 2008, cuando abandonó el Barcelona y firmó contrato con AC Milán.
En el comunicado, la empresa se remite a informar que la decisión de cancelar el acuerdo comercial, firmado en noviembre de 2011, se debe a «hechos recientes que hacen imposible la continuidad de la sociedad entre el jugador y la empresa».




















