El Art.1 hace referencia a la equidad de las comunicaciones comerciales, y el Art.10 hace referencia a la moral, la dignidad civil, religiosa y humana.
El mensaje ofensivo
La publicidad, en forma de dibujos animados, muestra a dos chicos confabulando, uno le pregunta al otro: "¿Crees que funcionará?" y el otro responde: "Espera y verás", a continuación beben una lata de "Red Bull".
Enseguida, uno de los chicos, entra en un confesionario y le dice al sacerdote: "Padre, he estado con una chica fácil". El sacerdote enumera una serie de mujeres con las que habría podido estar el chico: "La Rosa, Mariuccia la del correo ... ¿No me dirás que la nueva maestra?" y el niño responde: "Se dice el pecado pero no el pecador padre."
Después de haber recibido la absolución de la iglesia el chico se encuentra de nuevo con su amigo, quien le pregunta: "¿Cómo te ha ido" y él responde alegremente: "Tenemos un par de nombres nuevos."
Atentado contra la moral
De acuerdo con el Comité de Auditoría, este spot publicitario atenta contra la moral religiosa, ya que utiliza un rito sagrado de la fe católica, como lo es la confesión, para hacer una broma que le banaliza, y a la postre, atenta contra la moral pública, pues utiliza un diálogo de tono vulgar y malicioso entre los chicos.
Red Bull Ltd ha argumentado que la ironía sencilla e ingenua en la que se centra el spot sería bien vista por todo el mundo y por lo tanto estaría exento de acusaciones basadas en la supuesta ofensa.
El formato de caricatura muestra la intención de mantener un discurso irónico y paradójico cercano al de la farsa, que nunca quiso ser ofensivo o irrespetuoso hacia las creencias religiosas de los ciudadanos.
Por el contrario, el jurado encontró que el mensaje es un ejemplo cabal de una burla al culto cristiano. No le convencen los argumentos de Redbull Srl, pues el estilo realista de la caricatura, invita de inmediato al usuario del mensaje a la burla de un rito fundamental para la comunidad católica.
El mensaje en cuestión es por lo tanto, susceptible de causar una ofensa, y en consecuencia, va más allá de los límites impuestos por el art. 10 del Código en razón de la clara intención de que se busca cargar el contenido para producir risa desde la burla a los sentimientos de una comunidad religiosa.
Añaden además, que para dar cuenta de las propiedades de una bebida no es necesario profanar mediante la narración simbólica, el significado profundo del sacramento de la confesión. Y el argumento del uso de la fantasía no es válido, pues esta, manejada de cierta manera, puede tomar diferentes direcciones.
Veredicto
El jurado, tras examinar los documentos y dar audiencia a las partes, estableció que el mensaje se considera contrario al art. 10 del Código de la Comunicación Comercial y ordenó el cese de su utilización.
- Sección: Marketing
- Etiquetas: Red Bull, Anuncios de televisión, religión, Confesión
Comentarios
Por muy importante que sea una empresa como RED BULL y por mucho éxito empresarial que tenga, nadie tiene derecho a transgredir un derecho fundamental a la libertad religiosa cuyo contenido esencial, entre otros aspectos, exige el respeto a las convicciones religiosas de los ciudadanos que son titulares originarios de los derechos humanos por su dignidad como personas.
Por otro lado, una empresa como RED BULL debería exigir a los creativos publicitarios responsables del anuncio una mayor imaginación y profesionalidad. Puede que se hable mucho del anuncio y consigan notoriedad pero ésta provocará en muchos consumidores un rechazo a sus productos. Se ve que,con tal de aumentar sus ventas, no les importa faltar al respeto a los creyentes de determinada confesión religiosa. RRED BULL ha metido la pata y debería pedir perdón públicamente.




















