El método según lo describe se describe en la página web es sencillo. Una joven millonaria de piel blanca toma leche, hace gárgaras, la rejurgita en una botella que es enviada quien quiera comprarla.
El cliente escoge en la web la joven que va a purificar la leche en su garganta y recibirá junto a su codiciado paquete un vídeo con dedicatoria especial de la joven elegida.
Los límites
Parece que no hay límite en la oferta de productos, que cada vez escalan más en lo inverosimil. Éste en particular llama la atención por su apuesta por un producto claramente clasista y racista, además de fetichista, sexista e incluso machista.
Antes de quedarnos sin 'istas' y que la indignación del lector llegue al río, sería bueno detenernos un momento y pensar.
¿En realidad hay alguien que pueda ofrecer este provocador producto? ¿Lo puede hacer es un país donde los productores de leche no pueden venderla cruda?
Valga decir que en los términos de venta el vendedor aclara que se descarga de toda responsabilidad del producto, algo muy gringo, sí, y lo más importante: la leche no es pata para consumo humano. ¿Entonces que uso tiene?
Leche para pensar
Si no se puede tomar y hay jóvenes doncellas multimillonarias de por medio lo único que queda por mal pensar es un uso fetichista.
Pero tal y como lo advierte ya la Revista Vice, las fotos de las 'modelos' no son precisamente las fotos de sensuales y ricas herederas como Paris Hilton. Mas bien parecen fotos de artistas alternativas del East Side.
Y ahí está el secreto, Power White Milk no es un producto, es una obra de arte conceptual, que pretende invitar a la reflexión.
Lo triste para el artista, que por cierto aparece como tal en los créditos de la página, es que muchos de los internautas se han 'comido el cuento 'entero', al parecer en esta época basta con una página web y una cuenta en Facebook o Twitter para que algo sea real.
Y no es así, pero lamentablemente hay más tiempo para la incredulidad instantánea que para la reflexión o la investigación. Si el papel lo aguantaba todo, Internet aguanta aún más.
- Sección: Marketing
- Etiquetas: Lácteos, leche, arte conceptual, fetichismo






















