La mediación realizada por el Servicio Asturiano de Solución Extrajudicial de Conflictos (SASEC) entre el comité de la factoría y la dirección de la empresa no dio resultado positivo y en la noche de ayer se rompieron las conversaciones.
La dirección de Capsa emitió un comunicado en el que asegura que los sindicatos atribuyen la convocatoria a la exigencia de «mantenimiento de la actividad productiva en Granda» y el rechazo a la «deslocalización de la producción a otros centros de trabajo».
Los responsables de la empresa expresaron su «repulsa e indignación» y aseguraron que las acusaciones de traslado de producción a otras plantas son falsas.
A la inversa, la compañía acusa al comité de Granda de exigir a la empresa que traslade carga de trabajo de otras fábricas hasta saturar la de Siero y de haber rechazado todas las propuestas de garantía de actividad.


















