La propuesta de Bloomberg, que será votada por el concejo municipal de Salud en junio y de ser aprobada entrará en vigor en marzo de 2013, prohibiría la venta de bebidas de ese tipo de al menos 464 mililitros en restaurantes, cines y en lugares públicos, muy populares en la Gran Manzana y en el resto de EEUU.
En la prohibición quedarían incluidas desde las bebidas energéticas a los refrescos tipo soda o el té frío azucarado
Sólo se salvan de la criba las bebidas light y los zumos de fruta. "Nueva York no va a quedarse parado quejándose; es hora de actuar", ha explicado Bloomberg dejando claro que es una de medida "que la gente espera de sus gobernantes" para atajar el "grave problema de la obesidad".





















