Tan solo año y medio después de la controvertida OPA sobre Cadbury, Kraft decide dividirse en dos a pesar de sus buenos resultados para enfrentar mejor el complejo entorno de mercado.
Irene Rosenfeld, CEO de Kraft, presentó la propuesta a la Junta de Accionistas argumentando que de esta forma se diferenciarán las prioridades y se podrá actuar de forma más efectiva ante entornos de negocio diversos con el fin de garantizar la rentabilidad de los inversores.
Competir con la marca blanca en EEUU
Kraft Foods quiere enfrentar mejor la expansión de la marca blanca -marca de distribuidor- en el mercado norteamericano, donde Walmart o Target han ingresado con éxito en varias de las categorías donde Kraft es líder.
El negocio de alimentación de Kraft Foods en Norteamérica le genera unos ingresos cercanos a los US$16.000 millones y se caracteriza por sus altos márgenes y su capacidad degenerar un importante flujo de caja.
Entre las marcas que gestionaría esta nueva empresa se encuentran: el queso Filadelfia y otros quesos de Kraft, los embutidos Oscar Mayer, el café Maxwell House, las bebidas Capri Sun o los postres Jell-O, entre otras.
Aprovechar el empuje internacional de los aperitivos
El negocio global de aperitivos tiene un tremendo potencial de crecimiento con el incremento de la demanda por parte de los consumidores en todo el mundo.
Este rápido crecimiento podría aportar unos ingresos que rozan los US$ 32.000 millones, de los cuales casi un 42% se generaría en los mercados emergentes.
Esta división incluiría marcas como las galletas Oreo, los chocolates Cadbury, Toblerone y Milka, los chicles Trident o la bebida en polvo Tang.
Próximos pasos
La dirección de Kraft Foods está desarrollando planes detallados de cómo se realizaría la división para ser presentados para su aprobación por la Junta.
Los directivos de Kraft estiman que para ejecutar la operación, que requiere un delicado trabajo sobre la estructura, administración, gestión y otras cuestionesoperativas, se invertirían al menos 12 meses.
El objetivo es poner en marcha las nuevas empresas antes de fininalizar el 2012. Durante todo el proceso, la gestión seguirá enfocada en obtener los beneficios de la integración de Cadbury y la entrega de sólidos resultados comerciales.
Cualquier transacción estaría sujeta a las condiciones habituales, incluyendo la recepción de las aprobaciones regulatorias, una opinión de un asesor fiscal y un fallo favorable del Servicio de Impuestos de EEUU.
Centerview Partners, Evercore Partners y Goldman Sachs asesoran a Kraft en esta delicada operación.
- Sección: Negocios, Importación
- Tópico: Sostenibilidad
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