Las cifras lo confirman: cada año, la industria de las bebidas refrescantes genera más de 61.600 empleos en España. Esto representa un 3,6% del total de empleo español.
Adicionalmente, los 4.551 millones de litros fabricados durante el último ejercicio rondan los 6.000 millones de euros de facturación. Alrededor de 70 fábricas conforman este pujante sector de la economía española.
Pese a que la producción descendió un 12% durante la recesión, la industria se esfuerza constantemente por mantener los empleos. De hecho, tan solo la elaboración de refrescos demandó 17.000 empleos.
Se trata de trabajos con productividades superiores al promedio de la economía española, ya que superan en más de un 80% la productividad laboral en la industria y asimismo presentan una eficiencia notoriamente superior en el uso de materias primas, otros aprovisionamientos y mercaderías.



















