Autoridades incrementaron la vigilancia a instalaciones de Sabritas, subsidiaria mexicana de PepsiCo, luego de que fuera blanco de ataques presuntamente por parte de un cartel del narcotráfico.
En cinco ataques realizados entre viernes y sábado, centros de distribución y docenas de vehículos de Sabritas fueron incendiados en los estados de Guanajuato y Michoacán.
El procurador de Guanajuato, Carlos Zamarripa, dijo que la policía detuvo a cuatro presuntos miembros de Los Caballeros Templarios vinculados con los ataques.
El funcionario comentó a la prensa que uno de los sospechosos insinuó que los ataques eran parte de un esquema de extorsión, pero que no estaba seguro. Los cuatro declararon a las autoridades que sólo recibieron la orden de incendiar camionetas de Sabritas.
Carteles de las drogas mexicanas suelen financiar parte de sus actividades mediante la extorsión de pequeños negocios en las ciudades que controlan, aunque los grupos del narcotráfico no habían apuntado hacia empresas multinacionales.
Francisco Merino, vicepresidente de Sabritas-PepsiCo, dijo a la prensa local que la empresa no sabía de ninguna extorsión que grupos criminales pudieran haber intentado hacer en su contra.
La investigación continúa y esperan esclarecerse los hechos lo antes posible.




















