Según Nooyi, el valor de PepsiCo se maximiza si sus negocios siguen gestionándose bajo el paraguas de una sola compañía debido no sólo a que ésta fue creada como un negocio integral de bebidas y snacks, sino también a que su éxito está ligado a esta combinación.
Un modelo ideal de integración operativa
Nooyi señaló que PepsiCo cuenta con un modelo que sigue cuando está construyendo sus negocios en los mercados internacionales.
Este modelo consiste en construir y ampliar un ámbito de operaciones en el campo de las bebidas para luego entrar al mercado de los snacks, bien sea desarrollando nuevos productos o bien comprando compañías que ya estén implantadas en el mercado.
Las operaciones en el campo de los snacks se benefician de la economía de escala que se ha construido previamente en el segmento de las bebidas.
Nooyi señaló que en todo el mundo menos en América el liderazgo de PepsiCo en los campos de las bebidas y los snacks está integrado en un mismo equipo y que dentro de la estructura corporativa el personal y el talento circulan fluidamente entre ambas áreas de negocio.
Sinergias para una mayor eficiencia operativa
En Norteamérica la compañía tiene operaciones que funcionan a través de servicios compartidos en áreas como contabilidad, transacciones, procesamiento, centros de atención telefónica, informática e investigación y desarrollo.
En investigación y desarrollo existen sinergias a través de múltiples plataformas en campos como los aromas y sabores, los embalajes y las iniciativas ambientales.
En lo relacionado con las ventas se busca construir un portafolio de productos único para tener una sola relación proveedor-cliente que integre las distintas categorías en un solo servicio de suministro y promoción.
A nivel global PepsiCo viene aprovechando su sólido posicionamiento en el segmento de las bebidas para fortalecer sus operaciones en el campo de los snacks.




















