La Fiscalía Nacional Económica (FNE) dijo de aprobarse el joint venture que daría origen a DPA Chile tendría consecuencias negativas tanto para los proveedores como para los competidores.
Para los consumidores: precios más altos
Según al FNA el joint venture "traería asociados riesgos unilaterales en los mercados de la leche líquida, yogur y postres refrigerados, así como riesgos de carácter coordinado en el mercado de la crema y el manjar”.
Para el ente fiscalizador, el joint venture podría traducirse en precios más altos de esos productos para los consumidores.
Para los competidores: debilita sus canales de distribución
La FNE advirtió que esta alianza podría utilizar su poder de negociación para minimizar la presencia de sus competidores en los distintos canales de distribución como supermercados, mayoristas y almacenes.
Para los proveedores de leche: debilitados
En relación al aprovisionamiento de leche cruda, la FNE estima que el joint venture vería reforzado su poder de compra, lo que en definitiva se reflejaría en la reducción de los márgenes de los ganaderos.
Nestlé y Soprole defienden su alianza
La semana pasada Nestlé y Soporle presentaron ante el TDLC una serie de propuestas para minimizar los efectos de su joint venture en el mercado y la libre competencia.
Entre ellas se destacaba la exclusión de las plantas de Temuco y Los Lagos de Soprole de la fusión. Esto con el fin de ejercer un monopolio en la zona donde se procuce más del 70% de la producción de leche.
Nestlé y Soporle tratan de limitar hasta el 13% la participación en la recepción nacional de leche. Para ello excluyen la firma de contratos de exclusividad entre DPA Chile y los productores.
Respecto a la defensa del consumidor, Nestlé y Soprole se comprometen a efectuar incrementos en los preciso por encima de la inflación (IPC alimentario), además de otras medidas que de organización interna.
Nestlé y Soprole también plantean en sus propuestas establecer un mecanismo de gestión que haga que DPA Chile tenga mayor autonomía frente a su nueva casa matriz conformada a partes iguales entre Fonterra y Nestlé.
Por último, Nestlé y Soprole ofrecieron la realización de auditorías anuales por parte de la FNA, además de la consulta obligada al TDLC de toda adquisición futura en el mercado lácteo.
Insuficientes
En ese contexto si bien la fiscalía valora el esfuerzo de Soprole y Nestlé, dijo que eran insuficientes para “morigerar de manera sustancial los riesgos identificados”.
A modo de conclusión, la FNE dijo que la alianza de estas empresas "implica la creación de un agente económico dotado de una posición dominante" en la industria láctea nacional.




















