La empresa pretende abastecer parte de las necesidades de materias primas cerveceras con producción local colombiana, lo que impulsará la creación de empleos rurales y el crecimiento de la economía en las zonas de siembra.
El vicepresidente de Asuntos Corporativos de Bavaria, Fernando Jaramillo Giraldo, dice que de esa manera revive la posibilidad de iniciar el programa de siembra de cebada en 2008, consciente del impacto que este tiene en las comunidades del altiplano cundiboyacense y como mecanismo de apoyo al agro en Colombia.
De esa forma se logrará tener un abastecimiento local y seguro, siendo conscientes del inminente aumento del precio de cereales en todo el mundo y el cambio climático.
Jaramillo reitera que con el proyecto espera lograr un impacto social positivo en las zonas en las que Bavaria apoya con el cultivo de cebada, lo que debería traducirse en aumento en el empleo y la actividad económica rural.
Finalmente, explica que el programa trae consigo un trabajo de innovación en las variedades de cebada cervecera que no existían en el país y que pueden desarrollarse de manera satisfactoria en varias zonas de la geografía nacional.
¿Por qué nació el proyecto?
Fernando Jaramillo dice que el proyecto se desarrolló en la zona cundiboyacense y caribe por la cercanía a sus plantas malteras (Tibitó en Cundinamarca y Tropical en Cartagena) y los resultados de un estudio de la Universidad de los Andes en los que se mencionaban como zonas potenciales para el cultivo de la cebada.
Sin embargo, destaca que los llanos orientales se presentan como una región alternativa en la que se puede llegar a tecnificar el proceso, gracias a su clima, favorable y similar al del Cerrado de Brasil, zona en la que el cultivo de la cebada se encuentra bastante avanzado.
De esta manera, Bavaria pretende crear una oferta de cebada cervecera local que alcanza las especificaciones técnicas requeridas por SABMiller para la elaboración de la cerveza y las bebidas de malta (Pony Malta - Maltizz).
En la primera etapa del proceso, la compañía logró la identificación de tierras potencialmente aptas para la siembra y el funcionamiento de variedades de cebada de tipo brasilero. Actualmente, realiza pruebas de adaptación de las variedades de cebada maltera, de las cuales ya en algunas se han obtenido grano y espiga.
Desde la apertura económica, Bavaria necesitó abastecerse de cebada extranjera, puesto que la local resultaba más cara y las especificaciones necesarias para el maltaje y posterior elaboración de la cerveza no cumplían con las requeridas para producción.
Actualmente Bavaria importa más de 275.000 toneladas y aunque le apuesta a que por lo menos el 20% de la cebada utilizada para la elaboración de sus marcas sea nacional, por disponibilidad de área y capacidades técnicas, seguirá siendo necesaria la importación.






















