“En la bodega no hay cerveza. Todo lo que tenemos está en las estanterías”. Así lo confirmó Gustavo, quien trabaja como surtidor de la sección de bebidas de uno de los más grandes supermercados de Viña del Mar. “Pero aquí por lo menos llega pedido una vez a la semana. A las botillerías no les está quedando nada”
Esta es la situación que vive el mercado de las cervezas, ocasionado por los graves daños que sufrieron las áreas de filtración y envasado de la planta de la CCU en Quilicura, que atiende el 70% de la demanda nacional.
Para enfrentar la situación, la compañía ha reasignado la producción de Temuco y Antofagasta y está importando cerveza desde CCU Argentina. Se espera que la operación se normalice en 2 o 3 meses.
La CCU es el mayor cervecero chileno. Domina el 86% del mercado, vendiendo 520 millones de litros al año a través de marcas líderes como Escudo, Cristal, Royal, Heineken, Budweiser y Paulaner.
Según la Asociación de Productores de Cerveza de Chile (ACECHI), Chile ocupa el séptimo lugar en volumen de producción de cerveza en Centro y Sur América, después de Brasil, México, Venezuela, Colombia, Argentina y Perú. Con respecto al consumo, se ubica en el décimo lugar con 36 litros per cápita. La lista la encabeza Venezuela con 95 litros, seguida por México con 58.
La cerveza importada es un segmento en crecimiento y proviene principalmente de México, Argentina, Estados Unidos y Bolivia. Ante esta oportunidad del mercado, ¿reaccionarán las productoras de estos países?