La semana pasada calificábamos de artificioso el pronunciamiento de un analista de ING acerca de las intenciones de las cuatro grandes cerveceras para adquirir Modelo.
Aunque es evidente que en la consolidación del mercado cervecero mundial en dos grandes grupos, México es uno de los últimos territorios "libres", el anuncio de una obviedad de este tamaño nos indujo a entrever un globo sonda.
Sólo un día después es la propia FEMSA la que anuncia que está en conversaciones con "grandes conglomerados cerveceros a nivel mundial" en vista de integrarse en uno de ellos.
Evidentemente algo se movía tras bambalinas, y alguno de los dos competidores se vio obligado a destapar las cartas para no quedar con cara de poker. Sea como fuere para ambas compañias el anuncio les ha beneficiado en el corto plazo con un incremento en el valor de sus acciones, incluso, la euforia llego a tan alto nivel que las acciones de FEMSA fueron suspendidas en la Bolsa Mexicana de Valores.
Así ambas cerveceras tienen los mismos pretendientes, aunque Modelo se quiera desahcer se uno de ellos con quien se encuentra asociada de forma bastante incómoda.
La actual situación económica a nivel mundial parecería no ser propicia para este movimiento, pero nada es lo que parece, y es precisamente en estos momentos en los que un buen golpe de mano puede definir el liderazgo mundial. Tanto AB-InBev como SAB Miller ya lo han anunciado, a persar de la recesión han ajustado su estructura financiera para seguir en su tour de compras.
Entre tanto analizaremos en sendos artículos esta semana la situación que nos recuerda un poco la "Serenata Mexicana" de Les Luthiers, con la diferencia de que aquí si es lógico hablar de "dos futuros promisorios"
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