Según Unicer, llevó a cabo un programa de apoyo a sus empleados que privilegió el contacto directo con todas las personas para decidir quiénes se quedan en Santarém y quiénes voluntariamente se trasladan a Leça Balio con el propósito de ocupar los nuevos puestos de trabajo que se crearon allí para garantizarles el empleo al mayor número de trabajadores.
Según Unicer, en Leça Balio se crearon 42 puestos de trabajo alternativos y la compañía compensará a los empleados según su antigüedad por los eventuales cambios que sus salarios puedan sufrir.
El traslado de la producción a Leça do Balio forma parte del proyecto de consolidación de Unicer, que lo considera fundamental para mejorar la eficiencia y la competitividad de la compañía.
Unicer considera que el proceso de modernización de la fábrica de Leça Balio también es crítico para mantener más de 1.400 puestos de trabajo directos.
En febrero pasado los trabajadores de la fábrica de Unicer en Santarém aprobaron una moción contra la decisión de la dirección de la empresa de cerrar esta unidad en marzo de 2013.


















