Los datos de 2011 reflejan que las ventas de Vidrala crecieron un 6,7% fundamentalmente gracias a las exportaciones, que supusieron las dos terceras partes del crecimiento total en la facturación de esta empresa.
El resultado neto de explotación acumuló € 61 millones y el ejercicio de 2011 se saldó con una reducción de la deuda neta del 13,5% respecto al año anterior, hasta € 189,3 millones.
Para 2012, el fabricante de envases de vidrio prevé que la demanda se estabilice, si bien advierte de que las perspectivas de crecimiento de la demanda deben ser "moderadas" debido a la limitación en la recuperación del consumo privado asociada al contexto económico y a las políticas de ajuste de la UE.
Vidrala espera que la demanda de envases de vidrio para los sectores de alimentación y bebidas se mantenga estable, aunque para mantener las ventas será necesaria «una nueva demostración de la capacidad exportadora», que continúe el incremento del turismo en el sur de Europa y que se celebren «eventos extraordinarios», lo que favorecerá el consumo de bebidas.




















