El investigador Dan Graham de la University of Minnesota publicó en colaboración con colegas de la Aarhus University y de ETH Zurich en Food Policy un artículo que da cuenta de la manera como la metodología de seguimiento de ojos permite medir la atención que los consumidores les prestan a las etiquetas relacionadas con el valor nutricional de los alimentos.
Dificultades para ver y entender la información nutricional
Según los investigadores, algunas características del etiquetado hacen que para los consumidores sea más difícil de lo necesario localizar y comprender la información nutricional.
Los investigadores observaron que incluso los consumidores que buscan alimentos saludables en ocasiones no pueden establecer con precisión si los productos alimenticios satisfacen sus expectativas por causa de las barreras existentes en la comprensión de la información nutricional.
Varias investigaciones que han utilizado la tecnología de seguimiento de ojos han revelado que existen diversas barreras que afectan la manera como los consumidores entienden la información nutricional presente en las etiquetas de los productos alimenticios.
Entre las barreras que identificaron los investigadores en cuestión se encuentran la ubicación, el tamaño, el color y el formato de las etiquetas.
Los investigadores señalaron que la medida en que estas dificultades le impiden al consumidor entender la información nutricional depende altamente del formato de presentación de la etiqueta en la que ésta se encuentra.
Atención, ubicación y orden
Una de las conclusiones de los investigadores es que las investigaciones han demostrado que los consumidores gastan un 30% más de tiempo viendo las etiquetas de nutrición ubicadas en el centro que las que se encuentran a los lados.
Además, los consumidores les prestan más atención a los nutrientes situados más cerca de la parte superior de la etiqueta.
Aunque las personas consideren que un nutriente es igualmente importante que otro independientemente de dónde se encuentre, es más probable que les presten más atención a aquellos ubicados en la parte alta de la etiqueta.
Debido a lo anterior la modificación de la ubicación tanto de las etiquetas como de los ítems dentro de ésta podría hacer que los consumidores pasen más tiempo viendo los nutrientes más saludables.
Los investigadores también destacaron que el desorden visual que rodea las etiquetas de información nutricional puede reducir la atención que se le presta al contenido de éstas.
En este sentido la reducción del número de total de ítems que se encuentren en el embalaje de los alimentos podría aumentar la atención que el consumidor les presta a las etiquetas que contienen la información nutricional independientemente de cualquier cambio que se les haga a éstas.
Recomendaciones para informar eficazmente
Según los investigadores, las siguientes son algunas características de las etiquetas que pueden aumentar la capacidad del consumidor de utilizar su información de manera efectiva: ubicación en el centro; los nutrientes ordenados de acuerdo con su relevancia para la salud; la reducción del desorden visual alrededor de las etiquetas de información nutricional; el aumento tanto de la prominencia visual de las etiquetas de información nutricional como del tamaño de éstas; y la simplificación de los mensajes relacionados con la salud.
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