Este crecimiento se verá reflejado en un impacto positivo sobre la economía estadounidense y será respaldado por las ventajas de los embalajes flexibles con respecto a los rígidos en relación con la reducción tanto de los costes de producción como de las materias primas necesarias para fabricarlos.
El uso de los embalajes flexibles crecerá en todos los segmentos de la industria alimentaria, sobre todo en aquellos en los que son comunes los alimentos que necesitan recubrimientos para tener una larga vida en los mostradores.
Sostenibilidad económica y ambiental
Al requerir el uso de menos materias primas para su fabricación y al tener un mejor rendimiento, los embalajes flexibles son menos costosos y más amigables con el medio ambiente.
En distintos mercados también crecerá la demanda de bolsas que se sostienen solas así como la de aquellas que tienen incorporado su propio mecanismo de cierre.
Este tipo de bolsas favorece tanto la conservación como la portabilidad de los alimentos, sobre todo de los que no son de tamaño personal.
La demanda de bolsas de plástico bajará debido a que los fabricantes de alimentos quieren demostrarle al consumidor su compromiso con la sostenibilidad, por lo cual muchos de ellos optarán por usar bolsas de papel reutilizables y reciclables.
La creciente cantidad de personas solteras que deben moverse mucho y que tienen poco tiempo para cocinar está generando una demanda de embalajes de tamaño individual que sean fáciles de llevar de un lado a otro.
- Sección: Packaging
- Etiquetas: Embalajes flexibles




















