Los investigadores Rosalía Álvarez-Chávez, Sally Edwards, Rafael Moure-Eraso y Kenneth Geiser se encontraron con que un buen número de riesgos para la salud y la seguridad tanto ambiental como ocupacional están vinculados con la producción de los bioplásticos, que son más sostenibles que aquellos materiales que se fabrican con derivados del petróleo.
En los dos espectros de la sostenibilidad y la seguridad los científicos declararon que el ácido poliláctico (PLA), el almidón termoplástico puro (TPS) y los polihidroxialcanoatos (PHA) obtuvieron la mayor puntuación en sus análisis mientras que los nanobiocompuestos fueron etiquetados como los materiales menos preferibles.
Objetivos y metodología
Los investigadores señalaron que los materiales sostenibles reducen el impacto tanto en la salud ocupacional y pública como en el medio ambiente.
El objetivo del proyecto era evaluar cualitativamente la sostenibilidad general de diferentes bioplásticos midiendo su impacto en términos ambientales, de salud y de seguridad a través del análisis de su ciclo de vida de la cuna a la tumba (LCA).
Según el Business-NGO Working Group for Safer Chemicals and Safer Materials, en los bioplásticos el 100% del carbono se deriva de recursos renovables agrícolas y forestales como el almidón de maíz, la proteína de soja y la celulosa.
Los investigadores llevaron a cabo un análisis LCA que también incluyó los riesgos laborales y medioambientales.
Entre los riesgos laborales y medioambientales se incluyeron los siguientes: el uso de organismos genéticamente modificados (GMO) y de plaguicidas peligrosos para cultivar materias primas; la utilización de productos químicos peligrosos o de copolímeros de plástico hechos con petróleo durante la producción y el procesamiento; los aditivos peligrosos; los nanomateriales no puestos a prueba; los riesgos laborales; y, finalmente, el impacto potencial tanto en el suministro de alimentos como en el uso del agua y de la energía.
Espectro de sostenibilidad
El estudio concluyó que aunque los materiales de origen biológico son mas respetuosos con el medio ambiente que los derivados del petróleo, hasta ahora no se ha desarrollado ninguno que sea completamente sostenible.
A pesar de que los bioplásticos son más sostenibles, su producción supone algunos riesgos para el medio ambiente y para la seguridad ocupacional.
El estudio destacó que aunque se han obtenido algunos logros todavía no existe un plástico de origen biológico que tenga todas las propiedades de los plásticos convencionales para cualquier tipo de producto.
Según el estudio, la producción de PLA usa entre un 30% y un 50% menos de energía fósil y genera entre un 50% y un 70% menos de emisiones de CO2 que los plásticos hechos con petróleo.
Con respecto a algunos nanobiocompuestos como la celulosa y la lignina los resultados del estudio establecieron que tienen necesidades de agua y energía relativamente altas, problemas de emisiones y peligros potenciales de toxicidad.
El estudio señaló que los bioplásticos ideales no usan organismos genéticamente modificados como materia prima, evitan los aditivos peligrosos, son eficientes desde el punto de vista hídrico y energético, responden a las preocupaciones ambientales y de seguridad durante su proceso de producción, no afectan el suministro de alimentos mediante el uso de subproductos y deberían tener opciones de eliminación flexibles como el compostaje o el reciclaje.
- Sección: Packaging
- Tópico: Sostenibilidad, Ecologia
- Etiquetas: Bioplásticos, Estudio científico, Journal of Cleaner Production






















