Parece que aún estamos lejos de ver ciertos prodigios en los supermercados –pizza que cambia de sabor según la temperatura a la que se cocine; o un vino que puedas diseñar al microondas, ciertas "promesas" que en algún momento surgieron con el tema de la nanotecnología aplicada a la alimentación.
Según asegura Timothy Duncan, de la FDA, lo que aún impide la entrada de los nanoalimentos es la duda de la industria, que teme una reacción negativa parecida a lo que sucediera con los alimentos transgénicos, además del miedo en algunos países a la manipulación de la naturaleza.
“El mal manejo de los anteriores debates sobre la tecnología en la alimentación ha colocado a los nanoalimentos en desventaja; el público desconfía”.
Argumenta que, de momento, la cuestión está abierta al respecto; tal vez los medios ofrecerán un cuadro equilibrado de los beneficios y los riesgos que la incorporación de los nanomateriales a la alimentación suponen; o tal vez sólo busquen titulares sensacionalistas.
Pero también la industria desempeña un papel importante cuando se trata de comunicarse con los consumidores.
Según el Centro de Relaciones Comerciales, Responsabilidad, Sostenibilidad y Sociedad en la Universidad de Cardiff, “la responsabilidad social de las compañías se interpreta como una política de “no hacer daño”, y la industria elabora políticas de gestión de riesgos sólo como reacción a las regulaciones del gobierno”.
Duncan recomienda a la industria actuar para prevenir la reacción pública en lo concerniente a los nanoalimentos, antes de que el asunto se convierta en una fuente de desconfianza y, por último, de rechazo.
- Sección: Packaging, Ingredientes, Tecnologia
- Tópico: Nanotecnología, Innovacion
- Etiquetas: FDA, Nanomateriales, nanoalimentos




















