Problemática que pide soluciones
A pesar de los beneficios saludables e indiscutibles del aceite de oliva para los seres humanos, las aguas residuales procedentes de su proceso de producción conllevan un impacto negativo sobre el medioambiente al no poder ser tratadas con los tratamientos tradicionales.
Actualmente la producción de aceite de oliva genera más de 30 billones de litros de aguas residuales a nivel mundial, siendo Europa y en particular España líderes en la producción del llamado 'oro líquido'.
EL PHA, un biopoliester con mucho futuro
Según estudios de IRIS y sus socios en este proyecto, con tan solo el 10% de las aguas residuales producidas anualmente a nivel mundial, se estima que se podrían producir hasta 2.300 toneladas de bio-poliésteres –conocidos también como polihidroxialcanoato o “PHA”.
Respecto a otros bioplásticos, como el PLA, el uso de PHA como material de envasado mejora las caractyerísticas de barrera y resistencia mecánica, lo que implica ampliar la gama de aplicaciones de los bioplásticos actuales.
El proyecto Oli-PHA permitirá obtener elPHA a través del cultivo de microalgas y bacterias fotosintéticas, lo que lo posiciona como una alternativa a los actuales métodos que utilizan glucosa como materia prima. Se prevé que el coste del PHA obtenido a través de esta investigación sea un 40 a 50 % más económico que el actual.
El proceso a investigar
Para obtener el PHA el proyecto Oli-PHA liderado por IRIS ha planteado un proceso basado en el concepto MaxiUse, una aproximación holistica para el desarrollo de nuevos materiales.
El proceso consta de 5 fases. En la primera de ellas se estabiliza el agua residual, se remueven residuos solidos del proceso de prensado y se extraen los polifenoles -que serán la base del packaging activo-.
Parte del agua estabilizada se puede reutilizar en el proceso de prensado y el agua estabilizada y concentrada pasa a la segunda fase: un fotobioreactor donde a través de un cultivo bacterial y la inyección de CO2 se praducirán las microalgas.
El proyecto de investigación pretende encontrar los parámetros óptimos para que las microalgas generen la mayor cantidad de PHA. Del cultivo de las microalgas se procederá a la tercera fase: la extracción del PHA. El residuo de esta extracción pasará a un digestor anaeróbico para la producción de biogas.
El PHA ya extraído se mezclará con los residuos sólidos obtenidos en la primera fase, que le mejorarán características de barrera.
En la última fase al material plástico obtenido se le adicionará los compuestos activos obtenidos a partir de lospolifenoles extraidos la principio del porceso. Se obtiene así un envase 100% reciclable -dentro de su propio circuito y compostable.
La revalorización de los residuos y del clima de negocios
Proyectos como Oli-PHA plantean innovación en tanto se valoran residuos para generar compuestos de valor que sustituyen a los materiales procedentes del petróleo.
A pesar del actual clima de incertidumbre, la apuesta rigurosa por la innovación tangible y la inversión continuada IRIS y las empresas que le acompañan en este proyecto hacen una apuesta por la revalorización industrial.
- Sección: Packaging, Tecnologia
- Tópico: Sostenibilidad, Innovacion
- Etiquetas: IRIS, Biopolímero, Residuos del aceite de oliva, Soluciones de embalaje


















