Nuevos enfoques son necesarios para comprender las implicaciones que tiene el uso de la nanotecnología en la salud pública, para asegurar su uso seguro, para maximizar sus beneficios potenciales y para prevenir sus posibles riesgos.
En un estudio publicado en el International Journal of Occupational and Environmental Health los científicos de la Oregon State University y de la Unión Europea señalan seis aspectos regulatorios y educativos que deberían ser considerados cuando las nanopartículas se utilizan como pesticidas.
Los investigadores buscan diseñar nanopartículas dándole prioridad a la seguridad para contribuir a la creación de pesticidas que sean mejores y más seguros que los existentes actualmente, según afirmó el profesor de nanotoxicología Stacey Harper de la Oregon State University.
Harper señaló que en la producción de pesticidas la nanotecnología hasta ahora se encuentra en estado embrionario y que hay riesgos e incertidumbres que todavía están por resolverse, por lo cual es necesario comprender el funcionamiento y la actuación de las distintas nanopartículas para eliminar cualquier posible fuente de peligro.
En el terreno de los pesticidas la nanotecnología podría permitir un mayor control y ofrecer ingredientes activos y fórmulas para alcanzar más fácilmente las plagas que se desea atacar.
Las reservas con respecto a la nanotecnología están relacionadas con los peligros asociados a ésta aunque muy pocos de los 200 nanomateriales sometidos a prueba suponen algún riesgo de toxicidad.
La emergencia de la nanotecnología en el terreno de los pesticidas ha empezado aunque éstos ya son un tipo de compuesto rigurosamente probado y regulado, por lo cual es necesario trabajar para modificar la infraestructura existente hoy en día.
Uno de los aspectos más críticos en el uso de la nanotecnología para la producción de pesticidas es el impacto que puedan tener éstos sobre la salud humana de quienes entren en contacto con ellos.
Estas medidas requieren la coordinación de esfuerzos entre los gobiernos, la industria, la academia y las entidades públicas para gestionar efectivamente la aparición de clases de pesticidas nuevas e innovadoras.
- Sección: Tecnologia


















