Este proyecto pretende aumentar el valor de los quesos de la zona de Turin. A su vez proporciona a los consumidores visibilidad del origen del producto, garantiza la calidad, mejora la logística, y elimina la falsificación de quesos.
La falsificación de queso de alta calidad es un problema constante en Italia, ya que los quesos alpinos cuestan de 30 a 100% más que los productos similares de otras zonas.
Dado el éxito del piloto, en 2011 se desplegará la próxima fase del proyecto en forma masiva, involucrando ahora a las tiendas de Turin y a un delikatessen de Nueva York.
Los consumidores podrán obtenber los datosdel queso a través de lecrtores manuales en las tiendas o a través de un código 2D que puede ser leído por un teléfono móvil.
Veamos ahora en detalle en qué consiste el proyecto:
Llegar hasta la hierba que comen las vacas
Una de las prioridades es vincular cada rueda de queso en la tienda con sus orígenes -el pasto consumido por las vacas en pastoreo, cuya leche es el ingrediente principal del queso.
Los investigadores de la Universidad dividieron la región de pastoreo en varias zonas geográficas en cada una de las dos fincas, en las cuales tomaron muestras de pasto y analizaron su contenido nutricional.
Esta información se almacenó en el servidor de trazabilidad del queso, y cada una de las 50 vacas que participaron en el proyecto fue asignada a una zona específica para el pastoreo.
Continuar con el ordeño y elaboración
Los análisis de las muestras de leche procedentes del ordeño también se introdujeron en el software de trazabilizadad antes de que se iniciara el proceso de elaboración.
A cada rueda de queso se le colocó una etiqueta RFID pasiva de 13,56 MHz, que cumple con el estándar ISO 15693, en la etiqueta de papel.
Los miembros del personal emplearon un lector RFID de mano LTT para capturar el número de identificación codificado para marcar cada rueda y vincular los datos de identificación en toda la cadena de producción, desde el tipo y el contenido nutricional del pasto.
Hasta la distribución y venta en la tienda.
En ese caso, cuando una rueda de queso Toma llega a una tienda, los empleados utilizan un lector de mano para leer el número de su etiqueta de identificación.
Esta lectura de datos en la etiqueta se almacena en el servidor de trazabilidad de queso, para indicar la fecha y hora de recepción del producto.
La administración de la tienda podría usar esa información para realizar un seguimiento de su inventario propio de queso y determinar si un envío ha llegado, o si necesitar hacer un pedido, mediante la comparación de los datos de ventas con las lecturas RFID entrantes.
Los productores también podrían utilizar los datos para gestionar su propio inventario mediante el seguimiento del número de ruedas que hayan sido enviadas.
El valor para el cliente final
Los consumidores podrán llevar una rueda de queso Toma a un quiosco de información ubicado en la tienda donde con un lector de RFID se lea la etiqueta del queso y se obtenga la información.
Si un cliente tiene un teléfono móvil, podrá utilizarlo para fotografiar el código de barras y recibir los detalles sobre el queso y los orígenes de su leche, así como el contenido nutricional del producto, tales como la cantidad de grasas mono-insaturadas y poli-insaturadas.
- Sección: Tecnologia, Importación
- Tópico: Compliance
- Etiquetas: Italia, RFID, queso, Trazabilidad





















